Un hombre le pide ayuda a su vecino para mover el sofá que se quedó
atascado en la puerta. Ambos forcejean un buen rato, pero no consiguen moverlo.
Vuelven a intentarlo. Insisten una y otra vez. Los hombres acaban agotados,
exhaustos, pero el sofá permanece atascado. Finalmente, el hombre, derrotado y
con claro desánimo, le dice a su vecino:- ¡Dejémoslo ya! Por más que lo intentemos, no lograremos entrarlo.
El vecino, perplejo, le responde:
- ¡Ah! ¿Pero se trataba de entrarlo?
Invertimos mucha energía en la dirección equivocada. Y muchas veces no entendemos el ¿por qué? Malgastamos valiosos recursos en seguir haciendo lo que sea de la misma manera de siempre. La misma que hasta ahora no nos ha ido mal, pero tampoco es como para tirar cohetes... Quizá vale la pena empezar a pensar en alternativas? En abrir la mente? Casi siempre esto es cosa de dos (dos personas, dos grupos, dos partes,...)Ninguno de los dos entiende que deba cambiar. Es el otro el que ha de hacerlo, piensa cada cual. Y así, como el sofá del cuento, atascados, pasan los días, las semanas y los años…Cuánto tiempo perdido, ¿verdad?Y energía perdida, y oportunidades perdidas…
(Gracias Mayte, "con viento favorable").
Sunday, April 13, 2008
Bloqueig
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