Saturday, September 27, 2008

de reallity en reallity...


Ayer me encontré a mi misma con cara de besugo enganchada en la pantalla del televisor. Y pensé: ¡otro igual! Y evidentemente, ahí me quedé. Descubrí entre risas y lágrimas el nuevo programa de la Quatro que esta vez trata sobre los problemas de las madres con la crianza de sus hijos. La pecularidad del programa es que las madres en cuestión (no solteras), tienen una edad media de 16 años y sus hijos entre 15 días y 18 meses. Es decir: Madres adolescentes (repito: no solteras, o sea, con pareja).

Si ya es bien complicado y difícil tener un hijo por primera vez, sin experiencia alguna, y con la cabeza más o menos amueblada, cómo puede ser que estas madres saquen adelante a los suyos?! Pues bien, como la realidad siempre supera a la ficción y aunque nos cueste de admitir que estas cosas nos pasan más cerca de lo que creemos, ahí está Quatro para grabarlo y demostrarlo. Como todo el mundo del reallity está de moda, está de moda enseñar a educar a los niños, enseñar las dipsutas de las parejas y enseñar fuera "els draps bruts" de casa y las malas relaciones familiares. Parece que está de moda hacer programas como Supernanny, Terapia de pareja, SOS Adolescentes, y ahora éste para solucionar maravillosamente bien los problemas de casa y las relaciones familiares. Parece que es más fácil, hoy en día, tener que tratar éstos temas en vivo y en directo por la tv, que tratar de hablar (si es necesario) con un profesional directamente o pedir consejo de tus familiares. Las niñas-madres que participan en el programa son trasladadas a convivir unos días en una casa con otras niñas-madres y sus hijos, juntamente con una psicóloga y dos enfermeras. Son aisladas de sus familias para que puedan aprender a cuidar solas de sus bebés. El trabajo es exclusivamente con ellas y de forma muy didáctica y amena se tratan los temas domésticos con los que se encuentran cada día con sus niños.

Y yo me pregunto: ¿estos bebés no los ha traído una cigüeña, no?! Creo que los niños-padres de los bebés tienen algo que ver, creo que era eso de las semillitas y las abejas. ¡Claro! Pero aquí lo importante es culpabilizar a una niña por ser madre demasiado joven, a unos padres-abuelos por no haber sabido educar sexualmente a sus hijos y en perpetuar los patrones culturales que tanto nos han servido para sacar adelante a nuestros niñitos, dejando toda la responsabilidad del cuidado de los bebés a las madres y, por lo tanto, excluyendo de forma absoluta a los padres. Y luego nos quejamos. Suerte que existen los psicólogos...